EL PRIMER EXPEDIENTE OVNI DE ESPAÑA: PÁNICO, RADARES CIEGOS Y UN DISPARO EN SAN JAVIER
Clasificación: Relato del Administrador
Autor e Investigación: José Moreno Jiménez
Fecha de Documentación: 08 de octubre de 2026
La noche del 6 de agosto de 1962, la Base Aérea de San Javier no vivió una guardia rutinaria. Mientras las pistas del Mar Menor permanecían en calma a la espera de maniobras nocturnas de reactores, el cielo murciano se convirtió en el escenario del primer caso oficial no identificado clasificado por el Ejército del Aire español. El expediente oficial desclasificado 620806 recoge un parte militar desconcertante redactado por el Oficial de Vuelos de servicio, un documento sobrio donde la tensión burocrática apenas oculta la perplejidad de los mandos. Eran exactamente las 22:15 cuando el oficial, dirigiéndose al pabellón a cenar, reparó en una luminosidad anormal sobre el monte del Cabezo, a unos 500 metros de altitud. Parecía el potente faro de aterrizaje de un avión, pero no proyectaba ningún haz de luz hacia la tierra. Convencido de que un caza a reacción se aproximaba sin previo aviso, corrió a la torre de control y ordenó por el interfono encender el balizamiento. La respuesta del controlador fue rotunda: ningún aparato había cantado posición y aquella luz parecía un lucero inmóvil suspendido en la noche. Sin embargo, a los pocos instantes la luz rompió cualquier lógica aeronáutica. Comenzó a trazar desplazamientos laterales violentos y ascensos verticales fulgurantes a velocidades imposibles. Aquello no era un avión ni un reactor comercial. El oficial sospechó entonces de helicópteros navales y pidió conferencia urgente con el helipuerto de Cartagena; la respuesta militar volvió a congelar el ambiente: sus tres aparatos estaban apagados y en tierra firme. En la base, el nerviosismo fue en aumento. Meteorología intentó fijar el objeto a través de un teodolito y varios prismáticos de alta graduación militar. A pesar de los aumentos, no mostraba contorno sólido ni alas: solo una fuente de energía pura alejándose en dirección al valle de Lorca. Al mismo tiempo, el Escuadrón de Vigilancia Aérea n.º 5 (EVA 5) barría el espacio aéreo sin detectar un solo eco en sus pantallas. El desenlace de aquella noche rozó lo kafkiano. Sobre las 22:30, mientras el cabo de la patrulla de vigilancia observaba el fenómeno agachado frente al tercer hangar, se incorporó de golpe para no perderlo de vista. En el movimiento, el correaje de su uniforme se enganchó fatalmente en el disparador de su pistola ametralladora, soltando una ráfaga accidental que le atravesó el pie. Entre los gritos del herido y la llegada urgente de la ambulancia para evacuar al centinela, el foco lumínico aceleró en silencio y desapareció para siempre en el horizonte. El Estado Mayor terminó cerrando el caso con un sello tajante que aún perdura en los archivos: «Fenómeno no explicable». Si te ha gustado este caso, no te puedes perder nuestro expediente sobre TIROTEO EN LA BASE AEREA DE TALAVERA LA REAL, donde analizamos otro fascinante misterio de nuestros archivos.
Documentación y Fuente Oficial: Consultar fuente original de la investigación