EL EMBRUJO ETERNO DE SOPORTÚJAR

Clasificación: Relato del Administrador

Autor e Investigación: José Moreno Jiménez

Fecha de Documentación: 09 de junio de 2026

En el corazón escarpado de la Alpujarra granadina, colgado de las laderas meridionales de Sierra Nevada, se encuentra un enclave donde la geografía agreste y el misterio ancestral se funden en una atmósfera inigualable: Soportújar, conocido con justicia en toda España como el 'Pueblo de las Brujas'. Sin embargo, reducir este fenómeno a una simple atracción turística contemporánea sería ignorar la auténtica savia cultural que recorre toda la comarca alpujarreña, una tierra donde cada barranco, cada acequia y cada pueblo blanco atesora siglos de leyendas, ritos protectores y relatos de brujería que causan un impacto imborrable en el visitante desde el primer instante en que pone un pie en sus calles. La Alpujarra entera respira una magia singular que se palpa en el ambiente y en la idiosincrasia de sus gentes. Esta tradición telúrica alcanza su punto álgido en festividades populares tan arraigadas como la Noche de San Juan, especialmente célebre en la vecina Lanjarón —la puerta de la comarca—, donde el agua y el fuego se entrelazan en una celebración multitudinaria donde las calles se transforman y se engalanan con figuras de brujas, conjuros y elementos esotéricos. Es, en esencia, una especie de 'Halloween andaluz' celebrado en pleno mes de junio bajo el cielo de Granada: una fiesta viva donde la memoria colectiva rinde tributo a las antiguas curanderas y sabias de la montaña en un entorno de paisajes sobrecogedores a las faldas de Sierra Nevada. En el caso concreto de Soportújar, la historia explica el origen de este singular sincretismo. Tras la rebelión y posterior expulsión de los moriscos en el siglo XVI, el municipio fue repoblado por familias procedentes del norte peninsular, mayoritariamente de Galicia y Asturias, quienes trajeron consigo sus costumbres ancestrales, sus 'meigas', sus amuletos y una profunda cosmovisión mágica que encontró en el aislamiento montañoso de la Alpujarra el caldo de cultivo idóneo para perpetuarse. Rincones del término municipal como la Cueva del Ojo de la Bruja, la Era de los Aquelarres o los antiguos senderos de pastores fueron señalados por la tradición oral como escenarios de reuniones clandestinas, donde el uso medicinal de las hierbas serranas y los rituales nocturnos formaban parte de la supervivencia cotidiana. Pasear hoy por Soportújar y contemplar su arquitectura tradicional de tinaos, vigas de castaño y chimeneas coronadas con sombrerillo no deja a nadie indiferente. El magnetismo del lugar no reside solo en su tematización escultórica, sino en ese poso histórico y espiritual que desciende con el aire frío de los picos nevados. En Expediente X Granaíno consideramos este rincón alpujarreño como una parada obligada en las rutas del misterio andaluz: un testimonio vivo de cómo el embrujo, la tradición oral y el respeto por lo desconocido siguen latiendo con fuerza en la provincia de Granada.