EL ENIGMA DE LAS CARAS DE BÉLMEZ
Clasificación: Relato del Administrador
Autor: ADMINISTRADOR
Primero: El origen del fenómeno en la calle Real Este expediente es, sin lugar a dudas, el fenómeno parapsicológico más famoso y documentado de la historia de España. Todo comenzó en agosto de 1971, en el municipio de Bélmez de la Moraleda, una pequeña localidad de la provincia de Jaén. En la cocina de la casa número 5 de la calle Real, una vecina llamada María Gómez Cámara descubrió una extraña mancha en el suelo de cemento que, con el paso de los días, empezó a tomar la forma nítida de un rostro humano. A pesar de que el suelo fue picado y cubierto con cemento nuevo en varias ocasiones, las imágenes volvían a emerger una y otra vez, transformándose y dando lugar a nuevas figuras de hombres, mujeres y niños. La casa se convirtió rápidamente en un centro de peregrinación para miles de curiosos, periodistas y científicos de la época. Segundo: Investigaciones científicas y misterio sin resolver Lo que convierte a las Caras de Bélmez en un caso perfecto para el Búnker es que, tras décadas de análisis, el misterio sigue estando oficialmente sin esclarecer. El fenómeno fue estudiado por eminentes parapsicólogos e investigadores internacionales como Hans Bender o Germán de Argumosa, quienes realizaron pruebas de aislamiento sellando la habitación ante notario. Al abrir la estancia semanas después, las caras habían cambiado de posición y de expresión, descartando el fraude manual durante ese periodo. A lo largo de los años se plantearon múltiples teorías. Los detractores y escépticos afirmaron que las imágenes eran pinturas burdas hechas con nitrato de plata o cloruro de hierro. Sin embargo, diversos análisis químicos y estudios realizados con microscopía por investigadores independientes no encontraron restos de pigmentos, pinturas o colorantes artificiales en las muestras de cemento extraídas del suelo. Tercero: El enigma del subsuelo Otro de los datos verídicos que avivan el misterio es el pasado del lugar. Al realizar excavaciones bajo la vivienda para estudiar el terreno, se descubrió que la casa estaba edificada sobre un antiguo cementerio del siglo trece. Para los amantes de la parapsicología, el caso se clasificó como un fenómeno de teleplastia, donde las mentes de los vivos proyectaban imágenes utilizando los restos del subsuelo. Tras el fallecimiento de María Gómez en 2004, las caras originales continuaron apareciendo en la vivienda, manteniendo el enigma totalmente abierto, sin culpables, sin explicaciones lógicas y libre de cualquier problema legal. Un clásico indiscutible para nuestro archivo.