LA MALDICIÓN TRAS "IF WISHES COULD KILL"

Clasificación: Noticia de Alerta

Autor: Administrador

La frágil y delgada línea que separa la ficción cinematográfica del terror real y palpable parece haberse roto por completo y de forma trágica en la industria del entretenimiento de Corea del Sur. El talentoso y joven actor Lee Hyoje, que actualmente está arrasando en los ránkings a nivel mundial en la popular plataforma de streaming Netflix con su aclamado papel protagonista en la exitosa serie de intriga adolescente y maldiciones de instituto titulada "If Wishes Could Kill", ha desatado una enorme y oscura polémica tras sus últimas y perturbadoras declaraciones en los medios de comunicación y redes sociales asiáticas. La trama principal de la superproducción gira en torno a un atormentado grupo de estudiantes de secundaria que son sistemáticamente acosados y eliminados por una siniestra aplicación móvil llamada "Girigo", un software diabólico que vaticina muertes repentinas con exactitud milimétrica. Sin embargo, los sucesos más espeluznantes, opresivos y oscuros ocurrieron lejos del alcance de las cámaras, fuera del guion establecido por los directores y en las sombras del set de grabación. Debido a la enorme e intensa inmersión psicológica que exigía la atmósfera de terror opresivo del proyecto, el propio Hyoje ha asegurado en entrevistas televisadas, con un evidente estado de nerviosismo y demacración, haber presenciado anomalías físicas inexplicables que le helaron la sangre durante las pausas del rodaje. El actor ha confesado públicamente que el impacto emocional y energético de la grabación de la serie se trasladó de inmediato, como un virus infeccioso, a la intimidad de su vida real cotidiana: tras comenzar su participación en el fatídico proyecto, empezó a sufrir, por primera vez en su vida y de forma violenta, episodios de parálisis del sueño extremas donde sentía un peso asfixiante sobre el pecho, acompañados de pesadillas recurrentes donde olvidaba sus líneas de diálogo paralizado por la ansiedad, y escalofriantes visiones de presencias fantasmales reales materializándose en su propio dormitorio. Los entusiastas de los fenómenos extraños y los parapsicólogos surcoreanos ya están rastreando afanosamente los historiales urbanísticos de los antiguos edificios escolares y hospitalarios abandonados que fueron utilizados como localizaciones en el rodaje, para comprobar de forma rigurosa si sobre el terreno pesa algún tipo de registro de muertes violentas o una antigua maldición del pasado. Mientras tanto, el joven actor, visiblemente afectado, atribuye el éxito mundial e hipnótico de la serie precisamente a la intervención real y tangible de estas oscuras fuerzas del más allá que, asegura, quedaron atrapadas en las lentes de las cámaras.