EL CASO VALLECAS: TERROR AVALADO POR LA LEY
Clasificación: Relato del Administrador
Autor: ADMINISTRADOR
Existen cientos de historias de casas encantadas y posesiones demoníacas, pero solo una en la historia de España cuenta con un informe oficial redactado por la Policía Nacional que certifica la existencia de fenómenos paranormales. Ocurrió a principios de los años noventa en un humilde piso de la calle Luis Marín, en el madrileño barrio de Vallecas. Allí, la joven Estefanía Gutiérrez Lázaro comenzó a vivir un auténtico calvario tras cometer un error que marcaría el destino de toda su familia: realizar una sesión de espiritismo con la tabla Ouija en el baño de su instituto. La sesión fue interrumpida de forma abrupta por una profesora, quien rompió la tabla contra el suelo. En ese preciso instante, los testigos presenciales afirmaron ver una extraña humareda negra que salía del vaso y que fue absorbida directamente por la nariz de Estefanía. A partir de ese fatídico día, la vida de la joven se convirtió en una pesadilla de terror absoluto. Comenzó a sufrir convulsiones extrañas, a proferir insultos con voces graves que no le correspondían y a ver siluetas oscuras, hombres sin rostro que la acechaban por los pasillos de la casa durante la noche gritándole su nombre. Tras meses de agonía y un periplo infructuoso por hospitales que no supieron darle una explicación médica, Estefanía falleció en extrañas circunstancias en agosto de 1991. Sin embargo, su muerte no trajo la paz a la vivienda. Al contrario, el auténtico horror acababa de comenzar para sus padres y hermanos. Los fenómenos poltergeist se desataron con una violencia inusitada: las puertas de los armarios se abrían y cerraban solas con brutalidad, los crucifijos se daban la vuelta en las paredes y una figura sombría cruzaba el salón arrastrándose. La situación llegó a tal extremo de desesperación que la noche del 27 de noviembre de 1992, la familia tuvo que salir huyendo a la calle en mitad de una gélida madrugada. Llamaron a la policía y el inspector jefe de la comisaría de Vallecas, José Pedro Negri, acudió al piso acompañado de varios agentes. Lo que los hombres de la ley presenciaron allí dentro quedó registrado para la historia en un sumario oficial: los agentes vieron cómo la puerta de un armario perfectamente cerrado se abría sola a escasos centímetros de sus rostros, escucharon ruidos atronadores en la terraza donde no había nadie y presenciaron cómo una sustancia marrón gelatinosa brotaba de una mesita de noche. El Caso Vallecas sigue siendo a día de hoy el expediente X más importante del misterio español, un laberinto de preguntas sin respuesta donde el dolor humano y lo desconocido se dieron la mano. Una investigación oficial que demuestra que, a veces, el terror más absoluto se esconde detrás de una puerta cualquiera de nuestra propia ciudad.