LA LEYENDA DE MYRTLES PLANTATION: EL ESPECTRO DE CHLOE Y LOS ESPEJOS ATRAPADOS

Clasificación: Relato del Administrador

Autor: ADMINISTRADOR

Construida en 1796 en St. Francisville (Luisiana), la mansión de Myrtles Plantation está considerada por historiadores y cazadores de mitos como uno de los emplazamientos con mayor carga de actividad paranormal de Estados Unidos. Edificada sobre un antiguo cementerio indígena tunica, la finca fue escenario de episodios trágicos durante la época colonial y el periodo de la esclavitud. 1. La leyenda de Chloe y los envenenamientos El relato más célebre del lugar se remonta a principios del siglo XIX y gira en torno a Chloe, una mujer esclavizada en la propiedad. Según las crónicas locales, tras ser sorprendida escuchando tras las puertas, el dueño de la finca mandó cortarle una oreja como castigo, obligándola a llevar siempre un turbante verde para ocultar la mutilación. Como venganza o buscando recuperar el favor de la familia curándolos posteriormente, Chloe horneó un pastel añadiendo extracto de hojas de adelfa tóxica. Sin embargo, la dosis resultó fatal: la esposa del propietario y dos de sus hijas murieron envenenadas. Los demás esclavos de la finca, temiendo reprisas colectivas por parte de las autoridades, ajusticiaron a Chloe y arrojaron su cuerpo al río Misisipi. 2. Apariciones en las galerías y la fotografía de 1992 Desde entonces, numerosos visitantes y guardeses han afirmado haber visto la silueta de una mujer con turbante verde vagando por los porches de la casona durante las madrugadas. La historia cobró dimensión internacional en 1992, cuando la propietaria de la finca tomó una fotografía de evaluación para la propiedad y, tras revelarla, apareció entre las sombras de dos edificios la figura transparente de una joven apoyada sobre la pared. 3. El espejo de las almas atrapadas Uno de los objetos más inquietantes de la casa es un gran espejo victoriano instalado en el vestíbulo principal. Según la tradición de la época, cuando alguien fallecía en una vivienda debían cubrirse todos los espejos para que los espíritus no quedaran atrapados. Tras la muerte de la madre y las hijas, el espejo del vestíbulo quedó al descubierto. A día de hoy, los huéspedes reportan marcas de manos infantiles en el cristal que no se pueden limpiar por estar dentro de la luna y rostros que se dibujan bajo la superficie de la luna. Si te ha gustado este caso, no te puedes perder nuestro expediente sobre EL FANTASMA DE ABRAHAM LINCOLN, donde analizamos otro fascinante misterio de nuestros archivos.