EL POLTERGEIST DE PONTEFRACT: EL CASO DE LA POLICÍA Y EL MONJE NEGRO QUE ATERRORIZÓ A INGLATERRA
Clasificación: Relato del Administrador
Autor: ADMINISTRADOR
En 1966, en el tranquilo pueblo de Pontefract (Yorkshire, Inglaterra), la familia Pritchard se mudó a su nueva casa en el número 30 de East Drive. Lo que parecía el comienzo de una vida apacible se transformó rápidamente en uno de los episodios de actividad poltergeist más violentos, documentados y perturbadores de la historia paranormal europea, requiriendo incluso la intervención e informes de la policía local. El inicio de la pesadilla en 30 East Drive Todo comenzó de manera sutil durante las vacaciones de agosto. Mientras los padres, Joe y Jean Pritchard, estaban fuera, sus hijos y la abuela presenciaron los primeros fenómenos extraños: una fina capa de polvo blanco parecido a la tiza comenzó a caer del techo sin motivo aparente, acompañada de ruidos de pasos pesados en la planta superior y pequeñas corrientes de aire helado que congelaban la casa en pleno verano. En cuestión de días, la entidad —a la que la familia apodó cariñosamente "Fred"— intensificó su violencia. Los muebles comenzaron a volcarse solos, las plantas salían volando por los aires y los utensilios de cocina eran lanzados a gran velocidad contra las paredes. La policía entra en escena: Informes y testigos oficiales A diferencia de otros casos donde se sospecha de fraude, la gravedad de los acontecimientos llevó a la familia a llamar a las autoridades en varias ocasiones. Los propios oficiales de policía que acudieron a la vivienda presenciaron fenómenos inexplicables que quedaron registrados en sus notas de servicio. Entre los hechos presenciados por los agentes y vecinos destacan: Objetos voladores en presencia policial: Los agentes vieron cómo cuadros, platos y objetos pesados flotaban en el aire o se desplazaban lateralmente desafiando la gravedad sin que nadie los tocara. Charcos de agua inexplicables: Aparecían grandes cantidades de agua en el suelo del piso superior sin que existiera ningún problema de tuberías ni fugas en el tejado. Aparición de la figura: Varios testigos presenciaron la silueta espectral de una figura alta con túnica oscura, lo que llevó a apodar a la entidad como "El Monje Negro de Pontefract". El ataque a Diane Pritchard y el clímax de la violencia El punto culminante de esta actividad paranormal se centró en la hija menor de la familia, Diane, que por aquel entonces tenía 12 años. La entidad parecía ensañarse especialmente con ella. En uno de los episodios más aterradores del caso, Diane fue arrastrada inconsciente escaleras arriba por una fuerza invisible que la sujetaba del cuello, dejándole marcas físicas de dedos visibles en la piel. Además, las paredes de la habitación de la joven comenzaron a sangrar un líquido espeso, y en varias ocasiones los colchones de las camas fueron arrancados violentamente mientras los miembros de la familia intentaban dormir. El misterio del Monje Negro hoy en día Investigaciones históricas locales revelaron posteriormente que la casa del número 30 de East Drive había sido construida cerca de un antiguo patíbulo del siglo XVI, donde un monje cluniacense fue ejecutado tras ser acusado del asesinato de una joven. Hoy en día, la casa permanece intacta y es considerada un lugar de culto para investigadores paranormales de todo el mundo. El Poltergeist de Pontefract sigue siendo el ejemplo perfecto de cómo un fenómeno desconocido puede irrumpir en la vida cotidiana dejando pruebas y testigos oficiales a su paso. Si te ha gustado este caso, no te puedes perder nuestro expediente sobre A CASA DO DEMO, donde analizamos otro fascinante misterio de nuestros archivos.