LA ABDUCCIÓN DE TRAVIS WALTON: EL EXPEDIENTE DE APACHE-SITGREAVES Y LA PRUEBA DEL POLÍGRAFO
Clasificación: Misterio Histórico
Autor e Investigación: José Moreno Jiménez
Fecha de Documentación: 26 de septiembre de 2026
En la tarde del 5 de noviembre de 1975, en el corazón del Bosque Nacional Apache-Sitgreaves, en las proximidades de la localidad de Snowflake, Arizona, se desencadenó uno de los episodios de abducción más minuciosamente investigados y controvertidos de la historia contemporánea. Un grupo de siete trabajadores forestales contratados por el Servicio Forestal de los Estados Unidos regresaba a bordo de una camioneta tras concluir una jornada de tala y desbroce. El equipo estaba compuesto por Mike Rogers, contratista principal y conductor del vehículo, junto a Ken Peterson, John Goulette, Steve Pierce, Allen Dalis, Dwayne Smith y el joven de veintidós años Travis Walton. Alrededor de las seis de la tarde, mientras transitaban por un camino de tierra conocido como Turkey Springs, los ocupantes del vehículo avistaron un resplandor luminoso inusual que se filtraba a través del denso pinar. Al aproximarse a un claro del bosque, los siete testigos contemplaron un disco suspendido inmóvil a escasos metros del suelo, emitiendo una intensa tonalidad amarillenta y un zumbido agudo y regular. Desoyendo los gritos de advertencia de sus compañeros, Travis Walton descendió precipitadamente de la camioneta para acercarse a inspeccionar el artefacto. En cuestión de instantes, un haz de energía concentrado de color azulado y verdoso impactó violentamente contra el pecho de Walton, arrojándolo por el aire varios metros hacia atrás antes de quedar inerte sobre la hojarasca. Presas del pánico y temiendo por sus vidas, los otros seis hombres huyeron a toda velocidad en el vehículo. Minutos más tarde, tras recuperar el control y debatir sobre lo ocurrido, Rogers y sus compañeros regresaron al lugar del incidente armados y decididos a auxiliar a su compañero, pero el claro se encontraba vacío: el objeto y el cuerpo de Walton se habían desvanecido por completo. Desesperados, los trabajadores acudieron a la oficina del sheriff del condado de Navajo, Marlin Gillespie, para denunciar la desaparición. Las autoridades locales y estatales iniciaron una exhaustiva búsqueda sobre el terreno empleando helicópteros, cuadrillas a pie y perros rastreadores, al tiempo que abrían una investigación formal por presunto homicidio bajo la sospecha de que la inverosímil historia del ovni constituía una tapadera para ocultar una disputa laboral o un crimen violento. Ante la presión mediática y la sospecha policial, los seis testigos fueron sometidos de forma individual a la prueba del polígrafo por parte de Cy Gilson, un reputado examinador de la policía estatal de Arizona. El resultado arrojó que cinco de los seis hombres decían la verdad respecto a haber presenciado el objeto y el impacto del rayo sobre Walton, mientras que la prueba del sexto resultó inconclusa, descartando la hipótesis de una farsa orquestada o un asesinato encubierto. Cinco días después de los hechos, en la medianoche del 10 de noviembre, la familia de Walton recibió una llamada entrecortada desde una cabina telefónica en una gasolinera de Heber, a unos veinte kilómetros de Snowflake. Travis fue hallado en estado de deshidratación severa, aturdido, con barba incipiente y convencido de que sólo habían transcurrido unas pocas horas desde su aproximación al disco en el bosque, iniciando un enigma que ha resistido medio siglo de escrutinio técnico y legal. Si te ha gustado este caso, no te puedes perder nuestro expediente sobre EL INCIDENTE CASH-LANDRUM, donde analizamos otro fascinante misterio de nuestros archivos.
Documentación y Fuente Oficial: Consultar fuente original de la investigación